* Integrado por personas de varios países nace este grupo de danzas prehispánicas * Integrantes reciben gran ovación durante su participación en el Desfile de la Amistad

Por Francisco Ortiz Velázquez
Communivision Canada / Crónica Norte / Latitud45
MONTREAL, Quebec (CPN News).— Bajo las sonrisas, los trajes vistosos de folclor multicolor, la indumentaria plena de plumas, cascabeles, listones y simbolismos ancestrales, cada una de estas personas encierra una historia que a veces se cuenta en susurros, pero otras explota entre la fiesta y la música de la ceremonia o la danza.
   Son historias humanas de quienes a través de su participación en un grupo como Flor de Canela disipan penas, comparten alegrías y alientan sueños. Este grupo ha sido recientemente fundado sobre la base de compartir la pasión en torno a la cultura y el orgullo de una herencia prehispánica diversa y a la vez común, que une a toda Latinoamérica y hasta a las culturas de otras partes del mundo.
   Alguien disipa con su integración en este grupo folclórico, acaso un malestar físico, tal vez una fuerte afección; soledades, cansancios o amarguras que dejan estar lejos de casa. Resquicios de una deuda que la inmigración a un país extraño se cobra con años de nostalgia y penurias.
   Pero de pronto aquí se encuentran amigos y hermanos con el mismo palpitar de corazones. Flor de Canela reúne estos mismos azarosos destinos, sin importar edades o caminos, ya que todos llevan a un mismo objetivo: mostrar al mundo la herencia cultural de su nación, de su lugar de origen, de la alegría de ser, más que un simple inmigrante, el portador de un estandarte lleno de historia, tradiciones e identidades propias de su país, para compartir ante todos.

 A 500 años de la conquista española

El grupo Flor de Canela / Tsitsiki Urhapiti, en lengua purépecha, de folclore latinoamericano y del mundo, ha nacido en Montreal bajo esta concepción. Y ahora sus integrantes, grandes y jóvenes, mujeres y hombres, de varias nacionalidades, participaron con gran éxito el pasado sábado 10 de agosto en el Desfile de la Amistad, del Festival Presencia Autóctona, que celebró 29 años, 9 de los cuales las Primeras Naciones de Canadá han invitado a participar a representaciones autóctonas de Latinoamérica.
   Y el surgimiento de esta agrupación y su participación en este magno evento, es muy significativa luego que en noviembre próximo se cumplen 500 años de la llegada de los conquistadores españoles a México. 500 años de resistencia. Y se inscribe en el marco del decreto de la UNESCO, Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, que declaró a 2019 el  Año Internacional de las Lenguas Indígenas.

Belleza de tradiciones y significados

Habla la directora de Flor de Canela, la mexicana Tzutzuqui Medina Corona, cuyo nombre significa “flor”, en el idioma purépecha de su natal Michoacán, México, única cultura que nunca pudo ser conquistada por el poderoso imperio azteca, antes de la llegada de los españoles: “Somos un país con una enorme riqueza cultural, hay 68 lenguas vivientes en México. Cuando conocí aquí en Montreal al danzante conchero azteca, Saúl Emmanuel Valadez, con toda esa belleza de tradiciones y significados, le comenté que teníamos que hacer algo para transmitir todo eso al mundo entero, porque en mis venas corre sangre purépecha por el hecho de haber nacido en Michoacán. Fue una cultura que no se dejó conquistar por los aztecas y actualmente prevalecen 11 pueblos vivientes indígenas”.
   Añade: “Entonces algo me tocó por dentro y me nació la idea de compartir todo eso en esta gran diversidad de Montreal. Pues además me di cuenta que la cultura purépecha aquí era desconocida, así que me nació mostrarla al mundo junto con muchas otras culturas y por  eso decidimos fundar este grupo. Y más en este 2019 que la ONU declaró el Año Internacional de las Lenguas Indígenas”.
   Flor de Canela –prosigue Tzutzuqui Medina— ha nacido gracias a la participación de quienes desean transmitir su identidad y mostrar al mundo de donde vienen: “ Tenemos gente de toda Latinoamérica, de Panamá, de Perú, de Venezuela, como Higlia Matheus y su familia”.

 

Saúl Valadez, danzante azteca: “El fuego que nos hierve en la sangre…”

El integrante de Flor de Canela que más llama la atención por lo vistoso y rico de su indumentaria, con un gran copilli o penacho de plumas, por su danza y por  toda la vestimenta de guerrero azteca, es Saúl Emmanuel Valadez, joven mexicano que desde niño practica estas tradiciones y que nos habla del significado de la Danza del Fuego que ejecuta al inicio de las presentaciones de este grupo:
   “Es algo muy importante para nosotros,  La Danza del Fuego es un ritual en el que tocamos la lumbre con respeto para pedirle permiso, ese fuego que llevamos en el corazón, porque es lo que nos hierve en la sangre. Cuando la interpreto quiero tocar el fuego que tengo en mi corazón. Es una forma de purificación. Para nosotros es el recorrido de los grandes guerreros aztecas para luchar y para mantener nuestra tradición. Y con esta danza le doy gracias a Ometeotl (Él es Dios) a la Pachamama (la Madre Tierra) y a los dioses de nuestra tradición, como Tonantzin, cuyo culto ahora es el de la Virgen de Guadalupe”.

—¿Qué sientes de representar a la cultura autóctona mexicana en Montreal y recoger esta tradición que esta viva después de 500 años de la conquista española a México?
—Me siento orgulloso de que no se ha apagado después del último emperador, Cuauhtémoc; orgulloso de pertenecer a esta tradición, de ser mexicano y de llevarla ahora que estoy fuera de mi país y que presento mis danzas. Siempre lo voy a hacer con orgullo por mi país y por respeto a nuestros dioses Pachamama, Ometeotl y Tonantzin. México va a tener siempre sus creencias y nada va a destruir a la raza mexica.

Laura Sotomayor, soprano, presenta cánticos mayas

En Flor de Canela encontramos a una gran artista, una soprano con una gran formación musical clásica y de conservatorio en diversos instrumentos: Laura Sotomayor, quien es la directora musical y artística, responsable también de las coreografías y de los cánticos mayas en fusión con danzas aztecas.


   Originaria de la ciudad de México, se inició en el estudio de piano desde los cuatro años de edad y luego cursó estudios de danza, artes plásticas y teatro. También ha ejercido la docencia pues para ella la música es la base de toda la educación.
   Felizmente ella se ha unido a esta nueva aventura en Flor de Canela Montreal. “Flor de Canela es una propuesta muy interesante, un proyecto muy especial que busca investigar, promover y difundir la cultura ancestral no solo de México sino del mundo –afirma la profesora Sotomayor—; suena como un proyecto enormemente ambicioso pero esa es nuestra idea, que no se pierda toda esa riqueza ancestral del mundo y que por la modernidad (y la globalización) se va transformando y se va extinguiendo”.
   Afirma que actualmente los jóvenes desconocen toda esta cultura ancestral: “Y si no hay quien este ahí para mostrarles cómo era, no la conocen ni se integran ni se interesan por todo eso. Flor de Canela busca investigar y rescatar estas culturas a través de la danza y de la música, de la palabra, de la poesía, la vestimenta tradicional, los rituales y hasta con talleres de confección de trajes autóctonos”.

Francieli Ortiz Vivanco: El Guardían del Fuego

Y, hablando de jóvenes, Francieli Ortiz Vivanco es uno de ellos en este  grupo que amalgama la experiencia de los adultos y la juventud. El otro caso es el de Saúl Valadez, el conchero azteca.
   Francieli es el Guardián del Fuego en la danza del mismo nombre: “Abrimos con una ceremonia en la que prendemos el sahumador con copal (especie de incienso de resina aromática) para pedirle permiso a la Madre Tierra, a la Pachamama y a los cuatro elementos; es como bendecir para llenar de buena energía todo, es algo muy bonito. Yo no tenía idea de todo esto, de aprender, de tener estas experiencias de baile, de folclor, de energía. No puedo expresar todo lo que se siente. Y más que ahora a los chavos no les interesa la cultura ancestral ni las tradiciones mexicanas, pues muchos solo viven por vivir. Pero esto es para recordar tus raíces y de donde vienes”.

Añade que esta es “la interacción que tenemos en Flor de Canela entre jóvenes y adultos; es muy bonita porque intercambiamos experiencias y tenemos la guía de ellos, pues a veces nosotros queremos tomar atajos y los adultos van en línea recta, pero nos complementamos muy bien y es muy bonito. Y nos llevamos muy bien todos, que es lo mejor”.

Presentes en el Desfile de la Amistad

La armoniosa integración de Flor de Canela quedó demostrada el pasado sábado 10 de agosto en el Desfile de la Amistad del 29 Festival Présence Autochtone Montreal 2019 donde el grupo recibió excelentes muestras de simpatía. El aplauso y algarabía del público marcó la primera participación de Flor de Canela en este magno evento.
   En entrevista previa, Tzutzuqui Medina, la directora general de Flor de Canela, afirmó: “Recibimos una invitación para participar en el Desfile de la Amistad por parte de su directora Gladys Navarro”; y en la misma plática adelantó los cuadros a realizar: una danza purépecha de Michoacán, la Danza de los Viejitos y en el escenario principal de la Plaza de los Festivales la Danza del Fuego, cuya ejecución provocó la ovación de los presentes.

Intégrese a Flor de Canela

Por último, Tzutzuqui Medina hizo una invitación: “Quienes sientan la necesidad de de buscar su identidad y quieran transmitirla son bienvenidos, sin importar su edad. Únanse a Flor de Canela. Lo único que pedimos es que traigan muy buena vibra. El objetivo es representar a nuestras culturas en el mundo entero”.